Lo que suelo encontrar en consulta
La fibromialgia es un dolor muscular repartido por el cuerpo que no se explica por una lesión concreta. Suele venir con cansancio, sueño que no descansa, rigidez por la mañana, niebla mental y mucha sensibilidad al tacto. Es más frecuente en personas que ya tienen otras enfermedades autoinmunes o reumáticas.
En las personas que atiendo veo casi siempre una mezcla de factores. Un cuerpo muy cargado por años de mala alimentación, muchos procesados, azúcar y comida mal combinada. Un descanso roto. Medicación tomada durante mucho tiempo. Y una carga emocional grande: duelos, traumas, años cuidando de otros sin cuidarse, o la sensación de que nadie entiende lo que te pasa.
No digo que la fibromialgia sea solo emocional. Digo que la emoción y el cuerpo van juntos y que, si solo se mira una parte, la otra sigue tirando. También pesa mucho el entorno: sentirte juzgada o no creída desgasta la autoestima y eso también duele.
Un trabajo en varias capas
En la fibromialgia no uso una sola técnica. Combino acupuntura, masaje scraping o gua-sha, alimentación y gestión emocional, porque cada una cubre una parte distinta.
La acupuntura ayuda a bajar el dolor, a relajar el sistema nervioso y a mejorar el sueño. Las agujas son finas y desechables; si tienes mucha sensibilidad, uso pocas y con suavidad. El gua-sha mueve la circulación en las zonas más rígidas, siempre adaptando la presión a cómo estés ese día.
Con la alimentación vamos hacia más verdura fresca y cruda, fruta, comida sencilla y bien combinada, y menos procesados y azúcar. Sin dietas estrictas: con cambios que puedas disfrutar y mantener. Y en lo emocional, hablamos de lo que cargas y de dónde se te va la energía, para aprender a poner límites y a cuidarte.
Cómo es el proceso
Te soy sincero: es un trabajo largo. La fibromialgia no cambia en dos sesiones. Lo que sí veo es que muchas personas, con constancia, notan que duermen mejor, tienen menos días malos y recuperan fuerzas.
La primera sesión dura 90 minutos y cuesta 50 €. Hablamos de tu historia, del dolor, del sueño, de lo que comes y de cómo estás por dentro, y hacemos un primer tratamiento suave. Las siguientes son de 60 minutos. Al principio conviene vernos cada semana; luego cada 15 días o al mes. Para la acupuntura hay packs de 4 y 8 sesiones.
Te atiendo en el Centro Yoga Ópalo, calle del Elfo 113, en Ciudad Lineal (metro Pueblo Nuevo). Si vives en Madrid o alrededores, las sesiones con agujas y gua-sha son presenciales. El acompañamiento emocional y de alimentación también puede ser online. Sigue con tu reumatólogo y con tu tratamiento: lo mío va a su lado.
Pequeños cambios que ayudan
Ve despacio. En fibromialgia, forzar suele pasar factura al día siguiente.
- Acuéstate y levántate a horas parecidas, también el fin de semana.
- Camina un poco cada día, al ritmo que puedas; mejor poco y constante que mucho un día.
- Toma un baño o una ducha caliente antes de dormir para soltar la musculatura.
- Aumenta la verdura y la fruta fresca y reduce azúcar, embutido y ultraprocesados.
- Busca un rato al día para ti, sin obligaciones: naturaleza, música, silencio.
La fibromialgia la diagnostica y la sigue tu médico. Mi trabajo es un complemento: no sustituye a tu tratamiento ni debes cambiar la medicación por tu cuenta.



