Perderse también es parte del camino
En consulta llegan personas que hasta hace poco se sentían seguras con su vida y de repente no saben qué dirección tomar. No es un fallo tuyo. A veces, para volver a encontrarte, tienes que pasar por un tiempo de confusión.
Lo que más daño hace no es la crisis en sí, sino pelear contra lo que sientes: hacer como que no pasa nada, llenar el día para no pensar, aguantar hasta que el cuerpo dice basta. Y el cuerpo lo dice: insomnio, nudo en el estómago, tensión en la espalda, cansancio, comer de más o dejar de comer.
Por eso trabajo las dos partes a la vez. La emocional, para entender qué se ha removido y qué necesitas. Y la física, para que tengas descanso y energía suficientes para atravesar este momento.
Cómo te acompaño
La base es la psicoterapia. Trabajo desde la psicología bioenergética: escuchamos lo que sientes, miramos las creencias que te están frenando y buscamos pasos pequeños y concretos. No te digo lo que tienes que hacer; te ayudo a recuperar la confianza para decidirlo tú.
La acupuntura ayuda a bajar la tensión, a dormir mejor y a sentirte más centrado. Muchas personas salen de la sesión con una calma que hacía tiempo que no notaban. Si te apetece, también podemos usar Reiki como espacio de descanso.
Cuidar lo básico tampoco es un detalle: comer a sus horas, comida fresca y sencilla, moverte y salir a la naturaleza. En una crisis es lo primero que se abandona y lo que más sostiene.
Qué puedes esperar
La primera sesión dura 90 minutos y cuesta 50 €. Es tiempo para que me cuentes con calma qué está pasando, sin prisas. Las siguientes son de 60 minutos y el ritmo lo marcamos juntos: semanal al principio si lo necesitas, luego cada 15 días o al mes.
La psicoterapia la puedes hacer online por Zoom, Skype o WhatsApp, desde cualquier sitio. La acupuntura es presencial, en el Centro Yoga Ópalo de Ciudad Lineal (metro Pueblo Nuevo), si vives en Madrid o alrededores.
Si no sabes si esto es para ti, tenemos una sesión de claridad gratuita por videollamada para conocernos.
Para estos días
No hace falta resolverlo todo ahora. Prueba con esto:
- Escribe cada noche lo que sientes, sin corregir ni juzgar. Ayuda a sacarlo de la cabeza.
- Mantén horarios fijos de sueño y comidas aunque no tengas ganas. Dan suelo.
- Camina al aire libre cada día, mejor entre árboles que entre coches.
- Elige a una o dos personas de confianza y cuéntales cómo estás de verdad.
- Aplaza las decisiones grandes que no sean urgentes hasta que estés más sereno.
Este acompañamiento no sustituye a la atención psicológica o psiquiátrica. Si tienes ideas de hacerte daño o de quitarte la vida, llama ahora al 024 (atención a la conducta suicida, gratuito y 24 horas) o al 112.



