Un cuerpo que no sale del modo alerta
El estrés es una respuesta útil: nos prepara para un esfuerzo puntual. El problema llega cuando no se apaga. Semanas y meses de prisas, de responsabilidades, de no llegar, y el cuerpo se queda en alerta permanente. Ahí aparece la ansiedad: palpitaciones, nudo en la garganta, respiración corta, pensamientos que se repiten, miedo sin motivo claro.
En consulta veo que casi nunca hay una sola causa. Hay conflictos sin resolver, en el trabajo, en la pareja, en la familia. Creencias que exigen mucho: tener que poder con todo, no decir que no. Y un estilo de vida que echa leña al fuego: mucho café, azúcar, comer deprisa y sin hambre, pantallas hasta tarde, poco sol y poca naturaleza, dormir menos de lo que se necesita.
Desde el higienismo hablo de energía vital. Cada uno tiene una cantidad cada día, con aportes, como el descanso, la buena comida, la naturaleza y las relaciones que nutren, y con fugas, como las preocupaciones, los excesos y lo que no se dice. Cuando las fugas ganan, el sistema nervioso se resiente.
Cómo te ayudo a recuperar la calma
La acupuntura es muy útil para bajar la activación del cuerpo. Empiezo regulando la respiración contigo y después coloco agujas finas y desechables en puntos que calman el corazón, el hígado y el sistema nervioso. Muchas personas se quedan dormidas en la camilla y salen notando el cuerpo más suelto y la mente más despejada.
Pero calmar el cuerpo no basta si lo que lo dispara sigue ahí. Como psicoterapeuta, trabajo contigo qué te está pesando, qué creencias te aprietan y qué puedes cambiar. Estas sesiones las puedes hacer online, por Zoom, Skype o WhatsApp. El reiki es otra opción si buscas un espacio de relajación profunda.
Y revisamos lo básico: comida, sueño, horarios, estimulantes. Son cambios pequeños que bajan el ruido de fondo.
Cómo trabajamos juntos
La primera sesión dura 90 minutos y cuesta 50 €. Es una entrevista completa: qué sientes, desde cuándo, qué ha pasado en tu vida y cómo comes y duermes. A partir de ahí decidimos qué combinación tiene sentido para ti. Las siguientes sesiones son de 60 minutos.
En momentos de mucha ansiedad suele venir bien un ritmo semanal; luego pasamos a cada 15 días o al mes. La acupuntura es presencial, en el Centro Yoga Ópalo, en Ciudad Lineal (metro Pueblo Nuevo), si vives en Madrid o alrededores. La psicoterapia y la nutrición puedes hacerlas online desde cualquier sitio.
Si tomas ansiolíticos o antidepresivos, sigue con ellos. Esto es un complemento a tu médico, y cualquier cambio en la medicación lo decide quien te la recetó.
Pequeños gestos para empezar hoy
No resuelven el fondo, pero ayudan a bajar la tensión del día a día.
- Cuando notes la ansiedad, respira por la nariz contando 4 al entrar y 6 al salir, durante dos minutos.
- Toma el último café antes del mediodía y prueba unas semanas sin él.
- Camina cada día al menos veinte minutos al aire libre, mejor con luz de la mañana.
- Deja el móvil fuera del dormitorio y acuéstate a una hora parecida cada noche.
- Escribe lo que te preocupa antes de dormir; sacarlo de la cabeza ayuda a soltarlo.
Si la ansiedad viene con ideas de hacerte daño, llama al 024 (línea de atención a la conducta suicida) o al 112. Y si tienes dolor en el pecho que no se va, acude a urgencias para descartar otras causas.



